
Primero se autodenominaron "anti K", lo que daba a entender que se definían por exclusión, como se definen todas las entidades de naturaleza amorfa e imprecisa. Más tarde, como demostración de gran lucidez teórica, pasaron a llamarse "P". Según Ramón Puerta, P por propositivo, P por positivo, etc. En realidad se trata de un Peronismo P por paleozoico y perimido. Al ver la foto en los medios gráficos y electrónicos, lo primero que acudía a la mente era la idea de una campaña organizada por la SIDE para beneficiar al oficialismo kirchnerista, porque resultaba bastante increíble que los políticos más desgastados y antipopulares de Argentina se reunieran por su propia cuenta y voluntad "como si" no se los conociera. Pero había sido verdad: En El Potrero de los Funes (San Luis) se reunieron Menem, Pati, los hermanos Rodríguez Saa, Sobisch... y lo único que hicieron fue provocar. A algunos indignación, a otros lástima y pena, y a la gran mayoría de la población argentina, esa sonrisa poco feliz (que es más una mueca), que proviene de la observación de algo patético. Porque la mayoría de la llamada oposición argentina es así: patética, perimida, paleozoica; y el liderazgo absoluto de la oposición que se corresponde con estas adjetivaciones es, sin dudas, el Peronismo P. También es patético y lamentable que la payasada de Potrero de los Funes haya sido un motivo de festejo en la Casa Rosada: el creciente poder del oficialismo se basa en una oposición impresentable, más que en propias fortalezas.