agosto 20, 2007

Menem: un mutis anunciado.

Después de ser dos veces presidente de la nación y tres veces gobernador de La Rioja, Carlos Menem es, asombrosamente, un político inexistente y nulo en el escenario del poder político argentino. En su última participación como candidato a presidente fue derrotado con el voto de uno de cada cinco votantes del padrón electoral. El mismo porcentaje de votos se repitió en su última participación como candidato a la gobernación de su provincia originaria. Hace 10 años, todavía era un protagonista político a nivel nacional, hoy es una sombra. ¿Qué ha hecho este hombre para desbarrancarse tanto?

agosto 05, 2007

Peronismo P - anti K.

Primero se autodenominaron "anti K", lo que daba a entender que se definían por exclusión, como se definen todas las entidades de naturaleza amorfa e imprecisa. Más tarde, como demostración de gran lucidez teórica, pasaron a llamarse "P". Según Ramón Puerta, P por propositivo, P por positivo, etc. En realidad se trata de un Peronismo P por paleozoico y perimido. Al ver la foto en los medios gráficos y electrónicos, lo primero que acudía a la mente era la idea de una campaña organizada por la SIDE para beneficiar al oficialismo kirchnerista, porque resultaba bastante increíble que los políticos más desgastados y antipopulares de Argentina se reunieran por su propia cuenta y voluntad "como si" no se los conociera. Pero había sido verdad: En El Potrero de los Funes (San Luis) se reunieron Menem, Pati, los hermanos Rodríguez Saa, Sobisch... y lo único que hicieron fue provocar. A algunos indignación, a otros lástima y pena, y a la gran mayoría de la población argentina, esa sonrisa poco feliz (que es más una mueca), que proviene de la observación de algo patético. Porque la mayoría de la llamada oposición argentina es así: patética, perimida, paleozoica; y el liderazgo absoluto de la oposición que se corresponde con estas adjetivaciones es, sin dudas, el Peronismo P. También es patético y lamentable que la payasada de Potrero de los Funes haya sido un motivo de festejo en la Casa Rosada: el creciente poder del oficialismo se basa en una oposición impresentable, más que en propias fortalezas.