El programa de Mariano Grondona (La Clave - Canal 26) de hoy me hizo pensar en el actualmente (y afortunadamente) ausente en los medios Bernardo Neustadt. Grondona cada vez se parece más al Neustadt de los últimos años: pasó de un canal de aire a un canal de cable, pasó de un estudio grande a uno pequeño, pasó de ser un periodista influyente a un lobbysta desesperado... Su primer invitado fue Carlos Menem, quien además de decir incoherencias y explicar ideas absurdas, demostró a la audiencia que le falla la memoria para recordar nombres, que está hecho un viejito patético y que no entiende que los años le cayeron muy mal ni que se pasó su cuarto de hora en la Historia Argentina. Pero Mariano Grondona lo presentó como un político influyente, quizá porque él también se considera a sí mismo un periodista creíble. A continuación, en una mesa de precandidatos a la gobernación bonaerense, el conductor de La Clave invitó a tener memoria. Pero para recordar las "bondades" de la década menemista: inversiones, teléfonos que funcionan, nuevos modelos de lavarropas, planchas automáticas... Y para terminar: la presentación de la "filosofía" de Tompkins, a quien Grondona presentó como un filántropo. El Grondona de hoy se parece cada vez más al Neustadt de hace unos años... ¿Terminará el primero haciendo el ridículo explícitamente como el segundo?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario