Hace poco vi una entrevista al ex presidente Menem, hecha por un periodista poco conocido. Le preguntaron con quién iba a hacer alianzas para las elecciones del 2007. Respondió "con el pueblo". Tras escuchar esa respuesta indudablemente desconectada de la realidad, esperaba dos cosas: primero una carcajada del mismo Menem, para hacer notar que estaba haciendo un chiste y que aún mantiene un poco de ese perverso sentido del humor que tenía hace un tiempo, y después una carcajada del entrevistador, que revelara que es una persona inteligente que no permite que le tomen el pelo o que le contesten hipocresías. Pero nada de eso sucedió. Patetismo y anomia... ¡y nada más! El senador Menem sabe que está solo y derrotado. Lo que no sabe es ser hábil políticamente. Está viejito y los años le cayeron muy mal, porque habla de la realidad como si la conociera, miente como si sus mentiras fueran verosímiles, y no tiene la menor idea de cómo evitar el ridículo. Triste fin para alguien que fue dos veces presidente de la nación.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario